El comunismo no es sólo la ideología que niega al individuo, sino también la que glorifica al autoritarismo, a los crímenes y a la represión. De alguna manera, a lo largo de la historia, los socialistas han sabido legitimar su proyecto y elevar a nivel de justicia la muerte y la pérdida de libertad. Todo lo opuesto al comunismo y a la izquierda es, para ellos, la raíz de todo mal. El capitalismo, el libre mercado, el empresario y los individuos son lo peor del género humano. Hoy en día, tras la guerra fría y el advenimiento de la democracia, son muchas las personas que, sin mayores motivos, detestan todo aquello que esté ligado al mercado. Esas personas, jóvenes y grandes, aceptan los males del capitalismo por un motivo estúpido: porque todo el mundo lo dice y porque parece legítimo denunciar algo que es innato a la naturaleza humana: el espíritu individual.
Muchas son las formas que el hombre ha ideado para legitimar la represión. Todas ellas pasan por un punto clave: el colectivismo. Como nos decía Friedrich Hayek en Camino de servidumbre, no importa si hablamos de nazismo o de socialismo, pues de cualquier manera ambos regímenes comparten una misma esencia a la que los ideólogos agregan matices. El solo hecho de que un gobierno busque reducir la libertad de las personas es ya un acto de coerción. En ese sentido, no es relevante si de lo que se habla es de un dictador de derecha o de izquierda.
Lo que hasta ahora parece un pensamiento lógico e incluso justo - condenar el terror de ambos extremos -, no es para la mente de muchos intelectuales algo válido. El pasado 22 de diciembre, nuevamente, se le dictó cadena perpetua al exdictador argentino Rafael Videla. Durante su régimen, bajo la excusa de una guerra contra el terrorismo comunista, ocurrieron varias violaciones a los derechos humanos. De lo que más se habla es de los desaparecidos, de todos aquellos disidentes que, por el simple hecho de expresar su opinión en contra, fueron reprimidos. El así llamado Proceso de Reorganización Nacional, gestado como una respuesta al populismo peronista que había dejado en la ruina a un país que hasta antes era una de las potencias del mundo, se consolidó sobre todo bajo el mandato de Videla, si bien otros militares estuvieron implicados.
Para entonces el mundo estaba dividido en dos fracciones: los que apoyaban a Estados Unidos y lo que estaban con la Unión Soviética. Argentina, como bien se sabe, no fue un caso aislado. Apenas en América Latina, los dictadores más representativos fueron Augusto Pinochet en Chile, Velasco Alvarado en Perú, Rafael Trujillo en República Dominicana, y sobre todo Fidel Castro en Cuba. Automáticamente los dictadores anticomunistas fueron condenados, mientras que la revolución cubana y el programa socialista de otros dictadores fue aprobado por gran cantidad de intelectuales, políticos y demás gente de la sociedad civil. ¿Por qué fue esto así? Quizá porque el socialismo representaba una nueva alternativa que, gracias a la propaganda, logró consolidarse como legítima en la mente de muchas personas por el simple hecho de prometer cambiar al mundo y volverlo un lugar libre. Lejos estaban estos sujetos de entender el verdadero signficado de la libertad, pero eso poco importó: Fidel Castro y todos los dictadores de izquierda que tomaron la revolución cubana como un marco de referencia se habían vuelto héroes, sin importar la miseria, la censura y la represión en estos países. Lo hacemos por la revolución, decían, el camino es difícil pero valdrá la pena. Después de muchas décadas no sólo no hubo un avance en estas naciones, sino que se quedaron al margen del mundo.
A pesar de que la historia ha demostrado que los regímenes socialistas aplican sistemáticamente la represión contra los ciudadanos - Cuba, Cambodia, la Unión Soviética y Rumania son apenas ejemplos de esto -, existe aún la idea de que sólo son condenables los crímenes ejercidos por los dictadores que se oponen al socialismo. Para los liberales y especialmente para los anarcocapitalistas resulta difícil decir si es legítimo que desde el Estado se combata con mano dura a los grupos terroristas; para otros más es condenable y para muchos otros es lo que se debe hacer. Alberto Fujimori tuvo que valerse del autoritarismo y la represión para pacificar al país, y hoy paga por ello en la cárcel. Esto es lo mismo que Videla decía en su juicio y su destino ha sido el mismo que el del exgobernante peruano.
Está claro que si existe un grupo que ejerce la coacción, es completamente legítimo combatirlo. Que esto se extienda a todos los ámbitos de la sociedad no es admisible. El derecho a disentir es algo que una sociedad capitalista y libre garantiza. Las dictaduras anulan este derecho. Así suecedió en Argentina, pero sobre todo sucedió y sigue sucediendo en los países socialistas. Hoy en día son comunes los presos políticos en Cuba y en muchos otros países.
El comunismo es el régimen que construye mausoleos a asesinos: Mao, Lenin, Ho Chi Min, entre otros descansan con todos los honores. Probablemente el destino de Castro sea el mismo. Mientras tanto, hoy en día la justicia se sigue aplicando sólo a un grupo, mientras que otro incluso presume sus crímenes. Lamentable.




4 comentarios:
Los socialistas, o al menos los que compartimos ideas o simpatizamos con él, somos tildados de pro dictadores, de enemgos del individuo y, sobre todo, de pequeño burgueses con ganas de sentirse bien. El dilema es que socialismo y comunismo no son la misma cosa. No significa que haya una definición del comunismo o una del socialismo, hay muchas y ese es el dilema. Creo que hay una dicotomía entre el discurso y el plan pragmático de acción. Una dictadura es una dictadura, sea de izquierda o de derecha.
El socialismo no sólo es Karl Marx, hay muchos autores socialistas no marxistas que crearon una escuela que muy poco tiene que ver con las dictaduras o con la desaparición del individuo o de la propiedad privada. Jon Elster escribió en "Para entender a Marx" que el error consistió en ver a Marx como EL filósofo político y no como un mero contribuyente. La conciencia de clase, sin el prisma leninista-maoísta, resulta ser un concepto más individualista y racional de lo que se pudiera pensar de los discursos de Fidel.
Bersntein por ejemplo, la lucha sindical, la fundación de la Socialdemocracia alemana: el obrero alemán poco tiene que ganar de la cantaleta revolucionaria.
Yo difiero del anarcosindicalismo. Me declaro socialista de palabra y de hecho. Los supuestos de información perfecta, racionalidad de los individuos, transitividad de preferencias y mercados sin interferencias me parecen difíciles de creer. Creo que no todos empiezan de manera justa a competir en un mercado y creo en las reformas neokantianas hechas a la socialdemocracia. Pero, indefectiblemente, creo en el respeto a la libertad del individuo y su supremacía sobre los designios de la colectividad. Creo en Constant y temo lo que temía Tocqueville.
Más sería lucir mi poca lucidez. Saludos.
Si bien en este post me centro en el socialismo totalitario, dada la coyuntura de Videla y de los dictadores latinoamericanos, lo cierto es que a mí me parece más pertinente la definición que Jesús Huerta de Soto da del socialismo. Para él y para muchos austriacos la definición clásica es más bien anacrónica. Socialismo ya no es socializar los medios de producción.
Con respecto a ese tema, en el post anterior a éste hice una reflexión sobre lo que es socialismo. El socialismo moderno, a la europea, la famosa socialdemocracia, que en América Latina sería neoliberal, ha acertado en brindarle libertad a las personas en el terreno de social. No obstante, la intervención por parte del gobierno sigue siendo sistemática en la economía. Si esto es malo o no, es otro tema.
Por otro lado, no todos los economistas liberales tienen que ser neoclásicos y estar de acuerdo con los modelos irreales de competencia perfecta. Eso, e insisto con ellos, para los austriacos está más que superado. Si bien yo no soy tan dogmático y creo que algunas aportaciones neoclásicas son importantes, de ninguna manera me fío de esos modelos. Para ser liberal en la economía se necesita otro tipo de análisis, y ahí están Hayek, Mises, y muchos más.
En Chile se da la paradoja de que una buena parte de quienes creen tener un patrimonio moral para hablar de DD.HH , califican al totalitarismo cubano o pseudo democracia venezolana ,como un “tipo de democracia”.
Incluso el PC Chileno, que nunca ha condenado el genocidio de los socialismos reales y que sigue defendiendo a Cuba y a Venezuela, cree ser acreedor de un estatus especial cuando se discuten políticas publicas pro DD.HH.
En las ultimas elecciones presidenciales el candidato de la (en ese entonces) izquierda extraparlamentaria se autodenominaba como un “socialista de tradición libertaria”,al mismo tiempo que negaba que en Cuba se violan a diario y sistemáticamente los DD.HH y defendía el autoritarismo de Chávez.
Esa misma izquierda llamaba a “funar” e insultaba a Vargas Llosa por el solo hecho de apoyar al candidato de la centro derecha (hoy pdte Sebastian Piñera),en circunstancias que mientras era insultado ,ponía incomoda a cierta derecha calificando a Pinochet como “dictador” y a su gbno como “brutal dictadura”(algo que la derecha mas ultra no termina de aceptar ).Calificativos que solo la Izquierda puede vociferar (según ellos).
En fin, cierta izquierda en Chile padece de pobreza y doble moral para hablar de DD.HH y Libertad.
Mucho bla ,bla pero poca cordura las dictaduras como Cuba y todas las que se proclaman como socialistas o com un partido comunista al frante son la misma cosa mantener el poder que es lo unico que ls interesa ,como los Castro no han podido poner al frente del pais un hombre del futuro y como Chaves aun estando enfermo es incapas de tener un sustituto de su mismo partido :LOs regimenes socialista o Comunistas tienen un historia del muertes i maltratos invaciones y violaciones de los derechos humanos muy superior a los estados unidos solamnete hay que ver que despues de la caida del campo socialista la cantidad de tumbas uqe se han encontrados sin una identificacion y en lugares que no eran los calsicos cemneterios .Hora quieren desvicular en comunismo del socialismo y a Stalin del comunismo crean organizaciones con nombres raros para cactar imgenuos organizaciones ,como Lo de izquierda verdes o los sindicatos de estudiantes u organicaciones con nombres raros para cactar ingenuos porque no se manifiestan abiertamnete como comunistas o socialistas que quieren tener todo el poder .El primer comentario se ve que es de una persona que ha leido mucho pero que flota en las nuves .Se deve de jusgar a todos sean de derecha de izquierda olo que sean por sus actos criminales ,los que han querido implantar las doctrinas de Carl Marx las han querid implantar a sangre y fuego y por su arrogancia han causado mas muerto que la segunda guerra mundialy crimenes contra su propio pueblos.Fidel Castro si apoyo a Videla ,todavia esta por ver un articulo o un discurso que lo condene ademas fue invitado a las reuniones de los paises no alineados donde asistio un alto militar en representacion de Argentina
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