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Estudiante liberal de economía, anarcocapitalista, antiizquierdista, narrador y poeta también.

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viernes 1 de octubre de 2010

Ecuador y el autogolpe de Rafael Correa


Rafael "Chayanne" Correa es lo que en inglés se conoce como una drama queen. Además de ser el objeto del deseo de varias señoras ecuatorianas de clases populares, es también un típico socialista que sabe aprovechar los momentos de crisis para legitimar su proyecto autoritario. Desde que existe, el socialismo se ha caracterizado por buscar la martirización: obreros, líderes, camaradas como víctima de diversos enemigos que actúan en contra de los pobres, trabajadores, del mismo proyecto de emancipación de las garras del capital. Este espíritu victimista ha tenido matices tanto trágicos como cómicos. Correa pertence a este último, quizá a una combinación de ambos.

La historia se propagó con velocidad: un grupo de policías protestando por una nueva ley que afectaba sus salarios y privilegios detonó una crisis política en Ecuador. La imagen todos la vimos: Rafael Correa, en lo alto de un edificio, la voz cortada, desesperada, en un paroxismo inexplicable, desgarrándose la camisa y pidiendo la muerte. Minutos más tarde es atacado con gas lacrimógeno, llevado a un hospital y secuestrado por la policía, hasta que finalmente es rescatado por valientes soldados, quienes rompiendo el cerco policial a base de disparos de balas de goma, escoltan al presidente por una avenida entre ráfagas y policías que  caen del barandal que se encuentra en la lateral de la calle. Ya peinado, bañado y con un aspecto más presentable, Correa da un discurso en el balcón del palacio presidencial desde donde afirma que él sigue en pie, en la lucha por una sociedad más justa ante los embates de la oposición malévola. 

¡Chuzo!

La parte oscura de todo este espectáculo que Correa ha aprovechado para culpar a quienes no concuerdan con su proyecto, que no es más que una extensión del chavismo, no es que haya habido disturbios a lo largo del día, ni que el presidente haya sido secuestrado en un hospital, sino el clima de debilidad institucional que reina en Ecuador, un país en donde su presidente ha hecho gala de sus ideas totalitarias. Más allá del estado de excepción, en el que el ejército ha tomado las calles, la parte que no se da a conocer a nivel internacional es la censura de la que fueron víctima diversos medios privados de comunicación. Ni una opinión que no viniera del gobierno: todas las cadenas fueron enlazadas en una cadena nacional donde se daba a conocer sólo la versión oficial de los hechos. Curiosamente, su secuestro fue tan dramático, que desde el mismo hospital el presidente Correa pudo ordenar todo esto y seguir gobernando sin mayor problema.

Esto no es extraño en Ecuador, donde ya muchos periodistas han sido amedrentados por el gobierno y donde disentir es casi un crimen. Parece ser, además, que a muchos apologistas de la izquierda se les olvida la manera en que la constitución fue trastocada para, entre otras cosas, permitir una especie de eternalización de Correa en el poder, quien holgadamente podría extender su mandato hasta el 2017. La democracia de la que tanto se habla en la actualidad es un concepto que puede ser moldeado a gusto del gobernante. En Ecuador, democracia también significa encubrir a un grupo terrorista como las FARC.

No es que Correa haya planeado todo este espectáculo, sino que ha sabido aprovechar una protesta desorganizada y la debilidad de las instituciones para victimizarse y así poder encontrar más aceptación entre la gente, los intelectuales e incluso los organismos internacionales. Apelar a la compasión y la lástima de los ignorantes, de todos aquellos que tienen muy poca idea de cómo funciona la economía o de lo que significa la libertad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con la mayoría de los puntos, pero creo que el autogolpe sí fue planeado y ejecutado con cuidado. El guión del autogolpe es muy similar al de Chávez.
¿La finalidad? Justificar más represión y más atropellos.
¡Abajo la dictadura!

yelverbosehizopolitica dijo...

Saludos, hermano.

Interesantísimo blog. Felicidades. Va a mis favoritos.

Anónimo dijo...

cuando leo tu blog, creo sinceramente que podrias ser un gran escritor.

Una opinion claro esta.

Saludos.

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